Estudio para la arquitectura

LA MATERIALIDAD DEL AGUA:   

SONIDO Y LUZ

CONCURSO LANZAROTE MUSIC FACTORY

Estructura De La Propuesta

A las afueras del núcleo urbano, en una zona industrial y deprimida enmarcada por un horizonte aplastante y lunar, asoma entre las escombreras y las zanjas secas un antiguo depósito de agua, como la punta de un iceberg.

El vacío que encierra resuena en sus paredes. El silencio ocupa el espacio; el mundo exterior se intuye lejos y débil y da lugar a la intimidad. El depósito ya no contiene agua, pero sigue siendo contenedor. Contenedor de sonido y luz.

 

Agua: El antiguo depósito alberga la propuesta de vivero musical. Donde una vez hubo agua, ahora hay luz y sonido.

Luz: Evocar una atmósfera acuosa mediante una piel translúcida que bordea el depósito. La teatralidad del ambiente es palpable.

Sonido: La modulación del sonido a través de diferentes materiales y texturas es el propósito funcional y el nuevo contenido del depósito.

El proyecto consiste en evocar la materialidad de lo que en su día fue contenido en el depósito, el agua, y ofrecer un espacio sensible y especial para las artes escénicas de Lanzarote.

Así, el nuevo perímetro se alza sobre los muros en forma de una piel translúcida de policarbonato coloreado, que permita empapar el interior de una luz acuosa y teatral. El jardín de palmeras se extiende y se transforma en una jardín de cactus que rodea el cerramiento, como si fueran atraídos por ósmosis, dejando ver desde el interior sus sombras antropomórficas y suculentas.

En el interior las preexistencias se renuevan y se modulan para las diferentes necesidades acústicas. Se crea un nuevo volumen central que deje libre todo el perímetro del depósito, dignificando su cualidad de contenedor. Los materiales responden a los requerimientos acústicos de aislamiento por una parte y de sonorización por otra, creando un juego de texturas que acompañen al sonido.

El nuevo contenido del depósito es una modulación acústica continua representada con diferentes materialidades y texturas, que bañadas por esa luz aguada, sintetizan el recuerdo hidráulico de esta infraestructura al servicio de la música y el espectáculo.

EL DEPÓSITO YA NO CONTIENE AGUA, PERO SIGUE SIENDO CONTENEDOR. CONTENEDOR DE SONIDO Y LUZ.

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